HERPES LABIAL Y HERPES ZÓSTER
INFORMACIÓN GENERAL
El herpes labial y el herpes zóster son infecciones virales de la piel causadas por virus de la familia de los herpesvirus. Después de la infección inicial, estos virus permanecen latentes en el tejido nervioso y pueden reactivarse posteriormente.
Ambas enfermedades pueden producir lesiones dolorosas en la piel y síntomas neurológicos, aunque su comportamiento clínico, transmisión y posibles complicaciones son diferentes. El reconocimiento temprano es importante porque el tratamiento antiviral es más eficaz cuando se inicia en las primeras etapas de la enfermedad activa.
HERPES LABIAL (VIRUS DEL HERPES SIMPLE)
El herpes labial es causado con mayor frecuencia por el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1), aunque el HSV-2 también puede causar infección oral. Después de la infección inicial, el virus permanece latente en el tejido nervioso sensitivo y puede reactivarse periódicamente.
CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS
La reactivación suele estar precedida por síntomas prodrómicos, entre ellos:
- Hormigueo
- Ardor
- Sensibilidad o dolor
- Picazón o alteración de la sensibilidad
Estos síntomas pueden comenzar antes de que aparezcan lesiones visibles.
El herpes labial activo generalmente se presenta como grupos de pequeñas ampollas llenas de líquido que posteriormente se rompen, erosionan, forman costras y cicatrizan. Los labios y la piel circundante son áreas frecuentemente afectadas.
IMPORTANCIA DEL TRATAMIENTO TEMPRANO
El tratamiento antiviral es más eficaz cuando se inicia durante el pródromo o lo antes posible después de la aparición de las lesiones.
El tratamiento temprano puede:
- Reducir la duración del brote
- Reducir la gravedad de las lesiones
- Acortar la duración del dolor y las molestias
Los pacientes con herpes labial recurrente que estén planificando procedimientos faciales con láser ablativo o no ablativo deben informar al médico antes del tratamiento. Puede utilizarse tratamiento antiviral oral preventivo alrededor del período del procedimiento facial para reducir el riesgo de reactivación del HSV.
HERPES ZÓSTER
El herpes zóster, también conocido como culebrilla, se produce por la reactivación del virus varicela-zóster (VZV), el virus que causa la varicela.
Después de la infección inicial, el VZV permanece latente en los ganglios nerviosos sensitivos y puede reactivarse posteriormente.
PRESENTACIÓN CLÍNICA
El herpes zóster suele comenzar con dolor, ardor, hormigueo, picazón o aumento de la sensibilidad de la piel en el área afectada antes de que la erupción sea visible.
La erupción generalmente consiste en:
- Vesículas o ampollas agrupadas sobre una base eritematosa
- Distribución a lo largo de un dermatoma o dermatomas adyacentes
- Afectación predominantemente de un lado del cuerpo o de la cara
- Dolor, ardor, sensibilidad o alteración de la sensación en el área afectada
La erupción puede acompañarse de fiebre, dolor de cabeza, fatiga o malestar general.
IMPORTANCIA DEL TRATAMIENTO TEMPRANO
El tratamiento antiviral es la base del tratamiento del herpes zóster. Es más eficaz cuando se inicia tempranamente, particularmente dentro de las primeras 72 horas después de la aparición de la erupción.
El tratamiento antiviral puede reducir la gravedad y duración de la infección aguda y del dolor asociado.
El tratamiento todavía puede ser apropiado después de las primeras 72 horas en pacientes con aparición continua de nuevas lesiones, enfermedad significativa o complicaciones.
HERPES ZÓSTER EN LA CARA O CERCA DEL OJO
El herpes zóster que afecta la frente, el párpado, la nariz o el área alrededor del ojo requiere atención médica inmediata porque el virus varicela-zóster puede afectar el ojo y poner en riesgo la visión.
El dolor ocular, enrojecimiento, sensibilidad a la luz, cambios en la visión o herpes zóster en la distribución oftálmica requieren evaluación oftalmológica urgente.
Los síntomas neurológicos, las lesiones extensas o diseminadas o una enfermedad grave también requieren evaluación médica inmediata.
CONTAGIOSIDAD
Una persona con herpes zóster no transmite directamente herpes zóster a otra persona. Sin embargo, el virus presente en las lesiones activas puede transmitir el virus varicela-zóster a una persona susceptible, quien puede desarrollar varicela.
El riesgo de transmisión continúa mientras existan vesículas activas y disminuye una vez que todas las lesiones se han secado y formado costras.
Durante la fase activa con ampollas:
- Mantenga las lesiones cubiertas cuando sea posible
- Evite tocar o rascar las lesiones
- Mantenga una higiene cuidadosa de las manos
- Evite el contacto directo entre las lesiones y personas con mayor riesgo de complicaciones por la infección por varicela, especialmente personas embarazadas sin inmunidad, recién nacidos y personas inmunocomprometidas
RECURRENCIA
Haber tenido herpes zóster una vez no garantiza protección de por vida contra otro episodio. El herpes zóster puede reaparecer.
El riesgo de herpes zóster aumenta especialmente con la edad avanzada y la disminución de la inmunidad mediada por células.
COMPLICACIONES DEL HERPES ZÓSTER
NEURALGIA POSHERPÉTICA (NPH)
La neuralgia posherpética es la complicación más frecuente del herpes zóster y consiste en dolor neuropático persistente en el área afectada después de que la erupción cutánea se haya resuelto.
Los síntomas pueden incluir:
- Dolor persistente de tipo ardor, dolor continuo o punzante
- Sensibilidad extrema al contacto ligero
- Hormigueo, entumecimiento o alteración de la sensibilidad
El riesgo de neuralgia posherpética aumenta considerablemente con la edad y los síntomas pueden persistir durante meses o más tiempo.
OTRAS POSIBLES COMPLICACIONES
El herpes zóster también puede causar complicaciones menos frecuentes pero graves que afectan el ojo, los nervios craneales o periféricos, el sistema nervioso central u otros órganos.
La evaluación inmediata es especialmente importante cuando existe afectación facial u ocular, síntomas neurológicos, enfermedad diseminada o enfermedad sistémica grave.
Programe una evaluación para herpes labial o herpes zóster
El reconocimiento temprano del herpes simple y del herpes zóster permite iniciar oportunamente el tratamiento antiviral y el manejo apropiado de los síntomas y las complicaciones.
📞 Llame al (847) 518-9999 para programar una evaluación dermatológica.
INFORMACIÓN MÉDICA: La información anterior tiene fines educativos y no sustituye una evaluación médica individual, las pruebas diagnósticas ni el tratamiento. Las recomendaciones terapéuticas se basan en los hallazgos clínicos, los resultados de las pruebas y los factores individuales de cada paciente. Los resultados del tratamiento pueden variar y no se puede garantizar un resultado médico o estético específico.
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