ABLACIÓN ENDOVENOSA CON LÁSER (EVLA)
La ablación endovenosa con láser (EVLA) —también conocida como Endovenous Laser Treatment (EVLT)— es un procedimiento mínimamente invasivo realizado en el consultorio para tratar várices sintomáticas causadas por insuficiencia venosa crónica (IVC). Se utiliza principalmente para cerrar venas safenas incompetentes, que son una fuente frecuente de reflujo venoso.
La EVLA se utiliza clínicamente desde hace más de dos décadas y es un tratamiento bien establecido y eficaz para las venas safenas incompetentes. Los sistemas modernos de láser de 1470 nm demuestran altas tasas de cierre venoso a largo plazo con una baja incidencia de complicaciones graves. En IVSI, la EVLA es el método preferido de ablación térmica de las venas.
Cómo Funciona la Ablación Endovenosa con Láser (EVLA)
La EVLA trata la enfermedad varicosa cerrando la vena que no funciona correctamente desde su interior. El procedimiento se realiza bajo guía por ultrasonido para asegurar la colocación precisa de la fibra y el tratamiento de la vena seleccionada.
Se introduce una fibra láser delgada en la vena afectada a través de una pequeña punción en la piel. A continuación, se inyecta anestesia local a lo largo de la vena dentro del compartimento safeno, proporcionando anestesia y protegiendo los tejidos circundantes.

Ilustración con fines educativos. No corresponde a un paciente real.
lustración con fines educativos. No corresponde a un paciente real.
Se aplica energía láser controlada dentro de la vena, haciendo que la pared venosa colapse y se cierre. La vena tratada queda cerrada y fuera de la circulación, y el flujo sanguíneo se redirige a través de vías venosas que funcionan adecuadamente.
Debido a que la vena superficial tratada tiene válvulas incompetentes y permite un flujo sanguíneo retrógrado anormal, su cierre elimina de la circulación esa vía de reflujo. Con el tiempo, la vena cerrada es gradualmente reabsorbida por el organismo como parte del proceso natural de cicatrización.
Recuperación Después de la EVLA
La recuperación después de la EVLA generalmente es rápida. Se recomienda caminar inmediatamente después del tratamiento, y la mayoría de los pacientes pueden continuar con sus actividades cotidianas habituales el mismo día.
Dolor y Molestias
Las molestias después de la EVLA suelen ser leves a moderadas y generalmente pueden controlarse con analgésicos de venta libre.
La sensibilidad puede ser más notable cuando se trata una vena de mayor tamaño o cuando la vena tratada se encuentra cerca de la superficie de la piel.
Medias de Compresión
Las medias de compresión son una parte importante de la recuperación inicial y, para muchos pacientes, la parte más incómoda del tratamiento de las várices.
Generalmente se usan de forma continua durante las primeras 24–72 horas, seguidas de su uso durante el día según las indicaciones. Algunos pacientes se benefician de utilizar la compresión durante más tiempo, especialmente mientras la pierna tratada permanezca adolorida o sensible, o se sienta más cómoda con soporte.
Después del procedimiento se proporcionan instrucciones detalladas sobre el uso de las medias de compresión.
Actividad Después del Tratamiento
Se recomienda caminar y mantenerse en movimiento. Si la pierna presenta dolor o una sensación pulsátil, caminar o realizar movimientos sencillos de los pies y tobillos puede ayudar a estimular la circulación.
Durante las primeras dos semanas:
- Camine varias veces al día
- Evite el ejercicio vigoroso y levantar objetos pesados
- Evite permanecer de pie o sentado durante períodos prolongados sin moverse
- Evite los viajes prolongados en avión cuando sea posible
- Durante viajes largos en automóvil que sean necesarios, deténgase aproximadamente cada 2 horas para caminar y mover las piernas
- Si no puede evitar viajar en avión, use medias de compresión y mantenga las piernas en movimiento durante el viaje
- Evite baños muy calientes, jacuzzis y saunas durante el período inicial de cicatrización
Los pacientes con trabajos físicamente exigentes pueden necesitar modificar temporalmente sus actividades.
Qué Esperar Durante la Cicatrización
La vena tratada pasa por un proceso de cierre, seguido de cicatrización y reabsorción gradual. Durante este proceso pueden aparecer síntomas y cambios temporales a lo largo del trayecto de la vena tratada.
Los hallazgos comunes y esperados incluyen:
- Sensibilidad y molestias leves a moderadas durante varios días, dependiendo del tamaño y la localización de la vena tratada
- Una sensación de tensión o tirantez a lo largo de la vena tratada, que con frecuencia aparece varios días después del tratamiento
- Inflamación localizada y mayor sensibilidad, especialmente cuando la vena tratada se encuentra cerca de la superficie de la piel
- Moretones en el área tratada
- Dolor sordo, endurecimiento o áreas palpables a lo largo de la vena tratada, que pueden permanecer perceptibles durante varias semanas o más mientras la vena cicatriza y se reabsorbe gradualmente
Estos síntomas mejoran por sí solos a medida que avanza la cicatrización.
Entumecimiento Temporal
Puede producirse entumecimiento temporal o una alteración de la sensibilidad cuando se desarrolla inflamación alrededor de una vena tratada situada cerca de un nervio sensitivo. Esta alteración puede persistir más allá del período inicial de recuperación mientras se resuelve la inflamación circundante.
Ultrasonido Duplex de Seguimiento Después de la EVLA
El seguimiento después de la EVLA se individualiza de acuerdo con la vena tratada, el diámetro de la vena, los factores de riesgo del paciente, el momento de los procedimientos posteriores y el plan general de tratamiento.
Cuando los procedimientos se programan con poca separación entre ellos, el Dr. Tryzno evalúa mediante ultrasonido Duplex la vena tratada recientemente como parte de la siguiente visita de tratamiento.
Los pacientes con mayor riesgo de trombosis venosa profunda (DVT), tratamiento de venas de mayor diámetro u otras consideraciones clínicas pueden ser programados para un ultrasonido Duplex de seguimiento por separado durante los primeros días después de la EVLA. También puede ser apropiado realizar un ultrasonido por separado cuando los procedimientos posteriores están separados por un intervalo más prolongado.
Debido a que el tratamiento de las várices con frecuencia se realiza por etapas, también se realiza una reevaluación mediante ultrasonido Duplex después de completar la etapa inicial planificada del tratamiento. Esto permite volver a evaluar tanto las venas tratadas como la circulación venosa restante y ayuda a determinar si las várices tributarias residuales, las venas perforantes incompetentes u otras fuentes de reflujo restantes requieren tratamiento adicional.
👉 Más información: Ultrasonido Venoso para Várices
Programe una Evaluación Venosa
Si presenta dolor, hinchazón o sensación de pesadez en las piernas, cambios en la piel o várices, una evaluación venosa puede ayudar a determinar si el reflujo venoso está contribuyendo a sus síntomas y si la EVLA u otro método de tratamiento es apropiado.
📞 Llame al (847) 518-9999 para programar una evaluación venosa con el Dr. Tryzno.
INFORMACIÓN MÉDICA: La información anterior tiene fines educativos y no sustituye una evaluación médica individual, las pruebas diagnósticas ni el tratamiento. Las recomendaciones terapéuticas se basan en los hallazgos clínicos, los resultados de las pruebas y los factores individuales de cada paciente. Los resultados del tratamiento pueden variar y no se puede garantizar un resultado médico o estético específico.
