MELASMA
INFORMACIÓN GENERAL
El melasma es un trastorno crónico y recurrente de la pigmentación caracterizado por manchas simétricas de color marrón o marrón grisáceo que aparecen con mayor frecuencia en la cara, incluidas las mejillas, la frente, el labio superior y el mentón. Es más frecuente en mujeres y en personas con tipos de piel más oscura.
El melasma es benigno y no es contagioso, pero puede ser persistente y causar preocupación por su apariencia. La pigmentación con frecuencia puede mejorar significativamente con un manejo médico apropiado, fotoprotección constante y mantenimiento a largo plazo, aunque las recurrencias son frecuentes.
CARACTERÍSTICAS FRECUENTES DEL MELASMA
El melasma puede presentarse con:
- Manchas de color marrón, bronceado o marrón grisáceo con bordes irregulares
- Pigmentación facial simétrica
- Oscurecimiento gradual después de la exposición al sol
- Empeoramiento durante el embarazo u otros cambios hormonales
- Recurrencia después de períodos de mejoría
A diferencia de las pecas o de las manchas solares aisladas, el melasma es un trastorno crónico de la pigmentación con tendencia a reaparecer.
¿QUÉ CAUSA EL MELASMA?
El melasma se produce por un aumento en la producción de pigmento y por interacciones complejas entre los melanocitos, la exposición a la radiación ultravioleta y a la luz visible, los factores hormonales y la predisposición individual.
Entre los factores que pueden contribuir se incluyen:
- Exposición a la radiación ultravioleta (UV) y a la luz visible
- Factores hormonales, incluidos el embarazo y la terapia hormonal
- Predisposición genética
- Determinados medicamentos y agentes fotosensibilizantes
- Calor y exposición ambiental en algunos pacientes
Debido a que múltiples factores contribuyen al melasma y la pigmentación puede encontrarse a diferentes niveles de la piel, la respuesta al tratamiento varía y con frecuencia es necesario un manejo a largo plazo.
MANEJO MÉDICO DEL MELASMA
El tratamiento del melasma sigue un enfoque gradual y conservador como primera medida. El manejo inicial se centra en reducir los estímulos que favorecen la pigmentación, controlar la pigmentación activa y prevenir un mayor oscurecimiento.
El manejo médico puede incluir:
- Fotoprotección diaria constante
- Tratamiento tópico recetado para reducir el exceso de pigmentación
- Cuidado suave de la piel para proteger la barrera cutánea y reducir al mínimo la inflamación
- Identificación y modificación de factores hormonales, medicamentos o factores ambientales que puedan contribuir al problema
El tratamiento con láser no es un tratamiento de primera línea para el melasma.
El manejo adecuado depende no solo del tratamiento de la pigmentación existente, sino también del control de los factores que continúan estimulando la producción de pigmento. La exposición continua a la radiación ultravioleta y a la luz visible puede limitar significativamente la mejoría y contribuir a las recurrencias.
PAPEL DE LOS PROCEDIMIENTOS Y DEL LÁSER EN EL MELASMA
Los procedimientos pueden considerarse de manera selectiva para la pigmentación residual persistente después de un manejo médico apropiado y de la estabilización del melasma. Estos tratamientos son complementarios y no curativos, y no sustituyen el manejo médico ni la fotoprotección constante.
En determinados pacientes, puede incorporarse al plan de tratamiento un láser dirigido al pigmento con baja fluencia o un tratamiento con láser fraccionado no ablativo. La selección del tratamiento y de sus parámetros depende del tipo de piel, el patrón de pigmentación, la respuesta a tratamientos previos y la presentación clínica. Debido a que la inflamación excesiva o un tratamiento demasiado agresivo pueden empeorar el melasma o desencadenar hiperpigmentación postinflamatoria, particularmente en tipos de piel más oscura, el tratamiento con láser se realiza de manera conservadora.
MANEJO A LARGO PLAZO
El melasma suele presentar períodos de mejoría y recurrencia. La pigmentación con frecuencia mejora gradualmente, y es importante continuar con el mantenimiento incluso después de que la coloración visible haya disminuido.
El control a largo plazo se centra en la fotoprotección, la prevención de inflamación innecesaria de la piel, el tratamiento médico apropiado y el uso selectivo de procedimientos.
Programe una evaluación dermatológica
La pigmentación facial persistente o recurrente puede evaluarse para confirmar el diagnóstico de melasma, distinguirlo de otras causas de pigmentación facial y establecer un plan de manejo apropiado.
📞 Llame al (847) 518-9999 para programar una evaluación dermatológica.
INFORMACIÓN MÉDICA: La información anterior tiene fines educativos y no sustituye una evaluación médica individual, las pruebas diagnósticas ni el tratamiento. Las recomendaciones terapéuticas se basan en los hallazgos clínicos, los resultados de las pruebas y los factores individuales de cada paciente. Los resultados del tratamiento pueden variar y no se puede garantizar un resultado médico o estético específico.
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